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jueves, 14 de noviembre de 2013

Casas Rurales Amigas

Foto: Cra Casas Rurales Amigas  la tarta hecha por Molinet Del Governador-Casa Rural rica ricaCasas Rurales Amigas cumplió su VII aniversario, y como es ya tradición se volvió a celebrar la reunión anual en una de las casas amigas asociadas. Este año Art Rustic de Castellón se convirtió en la anfitriona perfecta, no sólo para dar cobijo en sus instalaciones a algunos de los que nos acercamos para asistir a la reunión, sino también para organizar una serie de interesantes actividades turísticas complementarias, que nos hicieron comprender la importancia del desarrollo de las mismas de cara a completar la experiencia de cada uno de nuestros propios clientes.


Casas Rurales Amigas es una asociación de varias casas rurales de la geografía española, presente para ser más minuciosos en 12 comunidades autónomas, fundada con la intención de agrupar a alojamientos rurales de reconocida calidad, aunando esfuerzos en la promoción de los mismos y buscando la colaboración mutua para intentar mantenerse al día sobre las últimas tendencias del sector.



CicloturismoOdette Calvo, propietaria de Art Rustic, demostró conocer de forma excepcional su territorio y los gustos de los que iban a ser sus clientes más exigentes, los pertenecientes al gremio hotelero. Con ella recorrimos pequeños lugares con muchísimo encanto, el tímido encanto de quién es poseedor de algo muy especial pero no lo sabe hasta que un desconocido, que viene de lejos, se lo dice. Conocimos a personas estupendas con una bella y emocionante historia detrás y conseguimos pasar en definitiva unos días que ya nunca olvidaremos. A veces no es necesario recorrer grandes distancias  para vivir nuevas experiencias, puede que sin darnos cuenta las tengamos al lado de nuestra propia casa.


MandarinasEste es un resumen de nuestras actividades diarias, os aseguro que todas han sido de los más satisfactorias y en algunos casos nos han vuelto a hacer sentir jóvenes y atrevidos. Quien nos iba a decir que después de 20 años sin montar en bicicleta, volveríamos a hacerlo por una antigua vía verde para recorrer la friolera distancia de 35km. ¿Si pudimos? claro, haciendo alguna que otra paradita para reponer fuerzas con sabrosa comida. Hemos de reconocer que las agujetas han sido (todavía duran) terribles, pero la sensación de libertad altamente gratificante.
  • Pedaleamos en bicicleta por la antigua via de tren, la Via Verde de la Terra Alta en Val de Zafrán.
  • Recogimos mandarinas en los terrenos de Gil Marza en Vinaró. Comer una mandarina recién cogida del árbol no tiene precio.
  • Visitamos un horno medieval en Sant Mateu.
  • Degustamos aceites y aceitunas procedentes de olivos milenarios.
  • Catamos vinos en antiguas bodegas que han sido modernizadas sin perder su armonía.
  • Conocimos los sonidos de un instrumento típico muy antiguo, la dulzaina.
  • Saboreamos la rica gastronomía de la zona.
Por cierto, durante nuestra visita a los olivares de la Comarca del Senya nos encontramos con dos personas queridas y muy populares, Juan Echanove y María Galiana, esta última madrina de unos cuantos olivos y embajadora de esta bonita zona..
                                    
Esperamos con ilusión el próximo año para volver a reunirnos y hablar de lo que más nos gusta el Turismo Rural. El listón es ya muy alto, así que los próximos anfitriones se lo tendrán que currar muy bien, para que unos huéspedes tan especiales no se aburran.

En nuestra web podrás encontrar más información al respecto, pincha aquí para visualizarla Cobres Rural.